Días de mochilas, maletas, billetes de tren y entrevistas que no lo son. Desde el jueves cohabito con Isabelitx en lo que va camino de convertirse una caotica madriguera donde las llaves desaparecen provocando el pánico. Nutrición basada en kebabs y metralletas mientras la nevera se me desborda con todos los lujos traidos de Palma. Cata de cervezas en Delirium, barbacoa en el jardín de la resi y alguna visitilla al Floris se alternan con los viajes. De momento Brujas y Gante.
A Brujas llegamos en coche. La ciudad no tiene desperdicio y cumplió totalmente con las expectativas generadas.
Gante sin embargo las desbordó, y si hay que elegir, me quedo con la segunda. La ciudad está salpicada de torres, iglesias, plazas y fachadas impresionantes, y las horas de sol -hasta las 22.10 es de día- favorecen el turismo. Posiblemente esta tarde caiga Amberes, o a lo mejor lo tomemos de relax, sea lo que sea lo sabreis. De momento no me queda más que pelearme con mi cámara porque le ha dado por manipular las fotos saltándose el photoshop y logrando que un espléndido cielo azul se convierta, por arte de magia, en un cielo rosa chillón y que la mayoría de fotos tomadas vayan directamente a la papelera de reciclaje...